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La viuda del conocido empresario sevillano Juan Antonio Hans Checa, fallecido hace escasos días en Estepona, denuncia el «trato inhumano que han recibido al no poder despedirse ni ver su cuerpo». «Mis niños preguntan dónde está su papá, lo llaman al teléfono. ¿Qué les digo yo a mis niños? Si no sé dónde está su papá», sollozó.
Según unas declaraciones de la mujer del empresario para Área Costa del Sol, Juan Antonio se encontraba en un primer momento en el bar Peña. Fue entonces cuando los trabajadores llamaron a la Policía Nacional porque «estaba muy nervioso» al creer que «lo estaban envenenando». Añade que, los agentes consiguieron calmarlo y sacarlo del local, poniéndole los grilletes y esperando a que llegara una ambulancia, «llamada por la misma Policía Nacional».
«Rechazó la asistencia médica»
Según la diligencia médica aportada a la familia, Juan Antonio «rechaza la asistencia médica», a lo que los agentes procedieron a «quitarle los grilletes y a su posterior traslado al hotel Ona Valle Romano de Estepona». El testimonio de la viuda añade que Juan Antonio «seguía muy nervioso porque estaba teniendo la alucinación de que lo estaban envenenando». Además, comenta que los trabajadores del hotel vieron cómo Juan Antonio «accedía a lugares del hotel que no estaba permitido para los clientes», llamando posteriormente a la Policía Nacional.
El fallecido habría llamado a su mujer afirmando que «lo querían meter en una habitación donde no hay cámaras», repitiendo en varias ocasiones que «lo querían matar». Cristina, esposa de Juan Antonio, añade que lo intentó tranquilizar, pero al no ver fruto en su intento hace una llamada al 112. Tras la respuesta afirmativa de los servicios de emergencias, Cristina «no vuelve a tener más llamadas» de su marido.
Los recepcionistas «no podían ver lo que estaba pasando»
El testimonio también recoge una llamada que mantuvo Juan Antonio con su hermano, desembocando en el posterior traslado de éste último a la localidad malagueña tras cortarse la llamada. Además, los recepcionistas trasladaron a la familia que «lo habían apartado y no podían ver lo que estaba pasando». Cristina intentó contactar de nuevo con el 112 «sin tener respuesta», por lo que tras llamar al 061, la médico de sala le informa del fallecimiento de Juan Antonio.
La viuda añade que se enteró posteriormente de que el servicio del 112 que solicitó en un primer momento «se anuló». Ante toda esta situación, califica de «surrealista que le digan que tu marido ha fallecido por teléfono». Por ello, reclaman «poder verlo» o que le digan por qué no lo pueden ver.