En 2024 en Andalucía se han gestionado 411 expedientes de alertas alimentarias a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI), mediante la aplicación de la Comisión Europea Irasff. De estos 411 expedientes de alertas, 155 habían tenido repercusión directa en nuestra comunidad autónoma en cuanto a que su origen o distribución se produjo en establecimientos de Andalucía y han requerido actuaciones en el mercado por parte de los inspectores dependientes de la Consejería de Salud y Consumo.
La Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica es el punto designado a nivel autonómico en el Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información (SCIRI) para gestionar, tratar e intercambiar datos, información y documentos sobre los controles oficiales que se realizan en el territorio de la Comunidad Autónoma de Andalucía en el marco de las alertas alimentarias.
Para una transmisión rápida y eficiente de toda información se utilizan herramientas que facilitan este intercambio de datos con el componente pertinente por vía electrónica, disponiendo de personal inspector – veterinario o farmacéutico- que conforma una red de alertas de salud pública que actúa en caso necesario los 365 días del año las 24 horas del día.
El origen de los productos objeto de los 411 expedientes de alertas se corresponden 145 a productos de origen animal, 213 a productos de origen vegetal y los otros 53 a otro origen como por ejemplo aditivos alimentarios, material en contacto con alimentos, complementos alimenticios o alimentos mixtos, entre otros. Específicamente, los productos implicados en los 155 expedientes de alerta con repercusión en Andalucía, 20 de ellos han sido por productos con origen en nuestra Comunidad Autónoma, siete de ellos de origen animal, nueve de origen vegetal y cuatro a otros tipos.
Los 135 expedientes de alerta restantes son de productos con origen de fuera de Andalucía, de los que 29 corresponden a productos de origen animal, 82 a productos de origen vegetal y 24 a otros tipos.
En relación con el riesgo determinado, de los 411 expedientes de alerta, 102 de ellos corresponde a riesgos biológicos, 201 a riesgos químicos, 38 a riesgos físicos y 70 a otros riesgos, en los que se incluyen los referidos a alérgenos.
Los riesgos identificados en los 155 expedientes de alerta que han requerido actuaciones de nuestra comunidad autónoma corresponden a 33 riesgos biológicos, 71 riesgos químicos, 16 riesgos físicos y a otros 35 riesgos.
Por provincias, Málaga ha sido la que más alertas ha gestionado con un total de 98 expedientes de alerta con origen y/o destino en establecimientos de su ámbito. Le siguen Sevilla con 74 expedientes de alerta, Granada y Almería con 53, Cádiz y Córdoba con 48, Jaén con 32 y finalmente Huelva con 30.
Además de la información anterior, en 2024 a nivel autonómico se han gestionado cuatro expedientes de alertas, en los que se determinó un riesgo biológico en productos de origen animal con las consecuentes actuaciones inspectoras para su retirada del mercado, pero que no requirieron la notificación a través del Sistema Coordinado de Intercambio Rápido de Información al no haberse distribuido fuera de Andalucía.